El desarrollo sustentable, clave para los negocios

19/12/17

La sustentabilidad es indispensable en las empresas, gobiernos, inversionistas, y toda aquella persona interesada en comprender cómo está cambiando la economía del mundo.

Este concepto surge en el año de 1987, cuando la World Commission on Environment and Development de las Naciones Unidades publicó el informe “Our common future” que está centrado en la idea del desarrollo sustentable o sostenible.

Sin embargo, este concepto fue realmente adoptado hasta 1992 por 180 Jefes de Estado, en Río de Janeiro, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el desarrollo. En dicha conferencia se acordaron 27 principios relacionados con la Sustentabilidad que se materializan en un programa mundial conocido como Agenda 21.

El desarrollo sustentable se afirma sobre tres ejes analíticos:

1. Un desarrollo que tome en cuenta la satisfacción de las necesidades de las generaciones presentes. Se refiere a que se necesita de la participación política para crear nuevas instituciones al compás de cambios culturales que permitan reducir la exclusión social, esto es, reorganizar la vida cotidiana y la reproducción social. Para ello se requiere abordar aspectos como: el patrón demográfico, la equidad social y nuevas políticas para nuevas instituciones.

2. Un desarrollo respetuoso del medio ambiente. La premisa central que sostiene esta tesis implica que el desarrollo no debe degradar el medio ambiente biofísico ni agotar los recursos naturales. Esta premisa es la que le ha dado sentido a toda la concertación internacional desde la Cumbre de Estocolmo en 1972, que pasa por el informe “Nuestro Futuro Común” en 1987, pero sobre todo con un sentido estratégico a partir de la Cumbre de Río en 1992, promoviendo la reflexión sobre cómo compatibilizar las necesidades y aspiraciones de las sociedades humanas, con el mantenimiento de la integridad de los sistemas naturales. Además, se reconoce que el deterioro ambiental de las actividades humanas no es un fenómeno homogéneo, sino que depende de los estilos de desarrollo, el modo de vida y las condiciones del entorno.

3. Un desarrollo que no sacrifique los derechos de las generaciones futuras. Si bien es difícil definir cuáles podrían ser las necesidades básicas de las futuras generaciones, qué deberán satisfacer y cómo lo harán, la justicia intergeneracional es una condición ligada tanto a la equidad social como a la conservación del medio ambiente en el momento actual.

La sustentabilidad se ha convertido en el motor para la innovación social, y al mismo tiempo una medida de competitividad en el caso de los países en desarrollo.